10/3/17

El cuervo y la luciérnaga

En un día con alguna oscuridad había un cuervo como de los pocos que se ven, solitario divagaba por algunos terrenos rocosos, constantemente se preguntaba hacia donde se tenía que dirigir, pero nunca llegaba a dicha conclusión ante esa incógnita, seguía sus pasos hasta encontrarse en un lugar que se sentía de una manera diferente pero aun tenia esas constantes dudas en su ser, ya instalado en ese lugar vio una luciérnaga se sorprendió al verla, y tuvo una infinita curiosidad y fue a verla, la primera vez solo paso junto a ella, en la segunda ocasión quería preguntarle infinidad de cosas pero su boca se enmudeció y solo le dijo hola, en diversas ocasiones notaba que su luz era una constante intermitencia de colores, el cuervo no quería invadirla con constantes preguntas, solo sabía lo suficiente para comprender, poco a poco la iba conociendo más y más, sabía que esa pequeña luciérnaga tenía un acompañante con el que viajaba constantemente y se maravillaba de las cosas que pasaban juntos, no preguntaba más aun teniendo demasiadas dudas en su pasado, un día como ningún otro vio que demás aves se le acercaban iluminando esa bella luz, al principio sabía que las demás aves no presentaban ningún peligro para ella, pero su constante timidez, lo hacía ver diferentes cosas, el solo quería su luz que se estaba volviendo loco, él se sentía diferente cuando estaba con ella, la inseguridad que presentaba en días pasados se iban desvaneciendo poco a poco hasta aceptarse a pesar de que ese tipo de aves son rechazadas constantemente, su cabeza daba vueltas y vueltas para ver si tenía la posibilidad de volar una vez juntos hacia terrenos desconocidos, él le quería mostrar el mundo como el solo la veía, su futuro era demasiado incierto a tal grado de no saber qué hacer y perderse en todo su presente, su día a día con ella los minutos pensaba que eran segundos y las horas minutos, hasta el día de hoy, sus intimidantes preguntas lo siguen atormentando dejándolo sin dormir hasta altas horas de la bella noche, ya solo tenía que decidirse si atacar con sus dotes que la vida le había dado, o solo esperar a que esa linda luciérnaga se fuera volando con las demás aves hacia otros lugares.

Y su momento de decidir había llegado, y solo se dio la vuelta para no mirar más esa luz que emanaba por todo su ser, aunque eso lo lastimara, él cuervo no debía tomar una decisión y dejar que la luciérnaga tomara sus propias decisiones y que tomara el rumbo que ella quisiese.

Conforme los días pasaban, el cuervo se había sentido un poco mal por la decisión que había tomado, esa terrible indecisión le daba vueltas como en días pasados, no sabía lo que debía hacer si regresar con ella o alegarse por siempre,  así que sin más emprendió el vuelo no sabía a donde ir, solo quería alejarse de todo, para que su mente estuviera calmada. Estando en lo más recóndito y obscuro de la tierra, se quedó parado contemplado el lugar, varias aves de carroña al saber de la luciérnaga querían intimidarlo, hacerle daño, pero sus pensamientos impedían que notara todo lo demás, seguí pensando hasta llegar a una conclusión.

Volando de regresa hacia donde estaba su bella luciérnaga, platico y platico pero ella aun no sabía bien lo que pasaba por la mente del cuervo, disfrutaban mucho las charlas que hacían.

Un día como ningún otro él la visito en el bello jardín donde ella reposaba en constantes ocasiones pero, ella tenía una tormenta que no sabía cómo quitársela de encima él tampoco sabía cómo hacerlo pero sus diferentes ocurrencias alzo sus alas para protegerla de esa lluvia que se había presentado, sin importarle que sus alas se mojaran e imposibilitaran su vuelo prosiguió hasta que ella estuviera un poco más a salvo, (en la mente del cuervo solo pensó que él lo haría cuantas veces fuese necesario solo para que ella estuviera bien) él se alejó hasta asegurarse de que estuviera bien.

El cuervo le había agradado mojar sus negras alas solo para protegerla, y por su mente paso como aquel rayo de luz que entra por la ventana y hace que despierte a los humanos, o como si fuese un foco que se prende de inmediato, sus pensamientos estaban tranquilos y el aun en su terquedad fue con mucha convicción y decirle algo muy importante, pero al ver que ella brillaba de nuevo su lengua enmudeció al ver ese gran destello como una estrella brilla más que las otras en un hermoso plenilunio, se quedó mirándola y era el momento de arriesgarse, a dar el todo por el todo y el hablo –pequeña luciérnaga, sé que has pasado por momentos muy difíciles, comprendo tu situación, pero hay algo en mi cabeza que está dando vueltas y vueltas y no me deja dormir, tal vez esto te llegue a incomodar pero… (Un terrible silencio inundo aquel jardín)-

----------Final Alternativo----------
Un lanza de terrible oleaje y de dolor llegaba como un rayo y quema todo a su paso, varia aves sucumbían ante aquel terrible artefacto, el cuervo y la luciérnaga miraban como destruía todo a su paso, aún estaba lejos pero no tanto como para salir huyendo, solo era cuestión de ponerse a salvo, o solo salir de la dirección que iba dirigido, el humano que había lanzado ello se reía a carcajadas solo dejaba ver su verdadera naturaleza cruel para matar a tantas aves en un solo disparo de aquella lanza, había observado al cuervo y la luciérnaga, “había apuntado en esa dirección” (el destino de la luciérnaga ya estaba trazado y solo los segundos debían tomar esa decisión) el cuervo miro como se detuvo el tiempo en sí, miraba aquel humano con una sonrisa bien dibujada el pareció que su boca era grande ya que estaba de oreja a oreja, riéndose de todo lo que estaba aconteciendo; volteo a ver a la lanza, luego miro a su pequeña luciérnaga, el filo estaba a punto de terminar con su vida y finiquitar la acción de aquel humano, sus ojos de ella estaban aterrados, no sabía lo que debía hacer y ella aun no sabía lo que le tenía que decir el cuervo, un suspiro recorrió por el cuervo, comenzó levantando sus alas, y se elevó un poco hacia donde estaba aquel artefacto terrible…
Un crujido se escuchó por todo el lugar, el humano se quedó callado por unos instantes, y su carcajada fue más fuerte, la luciérnaga se encontraba pasmada, no podía creer lo que había acontecido, el cuervo se sacrificó para que no la matara a ella, el cuervo yacía metros más atrás de donde estaba ella, y fue con toda rapidez. – ¿Querido cuervo porque te sacrificaste por mí?-
-¿Aun no te lo puedes imaginar? Me quedan segundos antes de que pase a otro lugar donde ya no te podre ver, así que seré breve, me llenaste de vida estos días que estuve contigo, mi soledad se había desaparecido, todo lo malo en mí, lo desvaneciste gracias a tu bella luz y tu hermosa sonrisa hubiera querido que estuviéramos juntos pero me alegra de que tu no perecieras con… (Tosía) aquella lanza de mal-dad, me gustó mucho tu forma de ser, espero no estés más triste, estaré cuidando de tu alma sea donde sea que vaya, por favor (tosía) se feliz aun cuando el tiempo este en completa obscuridad, siempre hay una razón para sonreír……





----------Final----------
La luciérnaga con su voz tierna capaz de inspirar las canciones más bellas que han estado en la tierra dijo –cuervito, me estas espantando, dime lo que llevas guardado en tu ser, dímelo ya, no me dejes con una esta pequeña confusión-

Él se sonrió tiernamente mirándola –muy bien, me gusta la forma en que me hablas, me gusta compartir vivencias, me gustaría saber todo de ti, tus defectos, más de tus virtudes, quisiera llevarme ese dolor, entrar en tu corazón y tus miedos esconderlos en otro lugar, para que te olvides de ellos, si al hacerlos me desgarras mientras tu estuvieses bien, créeme que me arriesgaría, volar hacia el sol como aquella leyenda de Ícaro que por su impertinencia se quemó las alas, lo haría por ti sin dudarlo, ahora dime la verdad, quieres ser mi compañera para lo que resta de esta vida, sé que no pudiera ofrecerte muchas cosas solo te puedo dar lo que soy, así que dime bella luciérnaga, ¿cuál es tu respuesta ante lo que te dice esta ave solitaria?

Ella se sonrojo por un momento y bellas gotas de cristal inundaron sus ojos, no sabía que responder, un mar de emociones recorrieron por tu su ser, una vez más un silencio vino hacia ellos, el viento pasaba y secaba sus lágrimas (las girasoles miraban aquella escena, los pájaros cantaban un hermosa canción al ver la verdadera naturaleza del cuervo) y hacia un bello complemento ante todo.

El tiempo le había favorecido al cuervo, el sol, las flores, los pájaros que intentaban ayudarlo, el dulce aroma que las rosas que llegaba a ellos por medio del aire, las nubes suaves y delicadas hacían un complemento perfecto, los segundos que se estaba tardando en contestar la luciérnaga se le estaban haciendo infinitos, su corazón latía salvajemente solo por conocer su respuesta, su respiración por consecuente hacia que el cuervo se inflara y hacia pequeño a consecuencias del corazón, su estómago comenzaba hacerse nudos, se revolvían con toda la adrenalina que tenía, Hasta que por fin ella hablo.

-Me has hecho muy feliz todos estos días, tus aventuras que me has contado me han maravillado, y solo me preguntaba qué pasaría si te diría un sí, y solo llegue a una conclusión, me ha causado una verdadera confusión cuando me estabas diciendo todo eso de mí y lo que harías por mí, debo decirte que me has causado una infinidad de sentimientos, y creo que debo decirte la verdad, y esta vez te tendré que decir (las aves se quedaron calladas para escuchar la resolución de la luciérnaga)….

Una fuerte incertidumbre hizo que el cuervo dejara de pensar, tenía que estar preparado para todo si fuese rechazado enfriar su corazón nuevamente y transcurrir con su vida, o estar preparado para ser feliz y hacer todo para que ella lo fuera, dando todo de sí, todo lo que él podía hacer, sus ojos la miraron fijamente hacia los de ella, y continuo hablando.

-Creo aun me siento un tanto indefensa por lo que me aconteció, pero debo admitirlo que tú has cambiado mi forma de ver las cosas y eso siempre te lo agradeceré, y sin darle más vueltas al asunto, volemos juntos, quisiera ser tu compañera, enséñame nuevas cosas de este mundo- (Unas lágrimas de felicidad inundaron su cara).


La cara del cuervo había cambiado completamente, como si unos años se alejaran de él, era un gran tiempo para hacer feliz, era lo que había esperado por tantos y largos años que había estado volando sin ningún rumbo hasta encontrar algo y solo hasta ahora lo había encontrado, y fue a esa bella luciérnaga, ahora el tiempo los unió, y él estaba dispuesto a todo para hacerla feliz, solo el tiempo dirá que tan felices será…


No hay comentarios:

Publicar un comentario